Crowmie consolida sus portfolios fotovoltaicos a 5 años tras cerrar Short-Term 2 y Short-Term 3
Valencia, junio de 2026.- Crowmie refuerza su línea de portfolios fotovoltaicos de corto plazo tras completar la financiación de Portfolio Short-Term 2 y Portfolio Short-Term 3, dos vehículos de inversión basados en activos de autoconsumo colectivo en España. La compañía consolida así un modelo que combina generación distribuida, ingresos mensuales y un evento de liquidez previsto a cinco años, una estructura que ya había iniciado a principios de año con Portfolio Short-Term 1.
La rápida financiación de ambas rondas refleja el creciente interés del inversor por activos energéticos reales, con horizonte definido y mecanismos de salida estructurados. Portfolio Short-Term 2 cerró su financiación en pocos días con la participación de 300 inversores, mientras que Portfolio Short-Term 3 ha completado también su ronda con cerca de 380 inversores.
Tres rondas consecutivas refuerzan el interés por activos energéticos con horizonte definido
El cierre de Portfolio Short-Term 2 y Portfolio Short-Term 3, sumados al de Portfolio Short-Term 1 a principios de año, se produce en un contexto de creciente demanda por vehículos de inversión vinculados a infraestructura energética. Frente a otros activos alternativos más complejos o con menor visibilidad operativa, los portfolios fotovoltaicos de autoconsumo colectivo permiten agrupar distintas instalaciones bajo una misma estructura, diversificando el riesgo técnico y operativo dentro del propio vehículo. La velocidad de financiación de ambas rondas apunta, además, a una mayor familiaridad del inversor con este tipo de activos: instalaciones reales, contratos previamente estructurados, ingresos mensuales y un calendario de salida previsto.
Esa lógica se refleja en la composición de cada vehículo. Portfolio Short-Term 2 reúne 11 proyectos fotovoltaicos de autoconsumo colectivo en España, con una potencia total de 1.253,3 kWp, una producción estimada de 1.823,5 MWh y previsión de estar completamente operativo desde junio de 2026. Sus instalaciones se distribuyen en distintas localizaciones, principalmente en Andalucía, con Crowmie como asset manager y responsable de operación y mantenimiento. En el plano financiero, se plantea con un horizonte de cinco años y una rentabilidad objetivo vinculada a los flujos del activo y a la venta prevista al final del periodo, con el foco puesto en la estructura del vehículo, la diversificación de las instalaciones y la visibilidad de ingresos más que en la rentabilidad aislada.
Portfolio Short-Term 3 da continuidad al modelo con la misma lógica de estructura. Agrupa 14 proyectos fotovoltaicos de autoconsumo colectivo en España, con una potencia total de 1.455,6 kWp y previsión de estar completamente operativo en julio de 2026, y repite el esquema de instalaciones distribuidas, ingresos por renting fijo mensual y salida en el año 5, con Visalia como comercializadora y Crowmie como asset manager. Su cierre, encadenado al de Short-Term 2, refuerza la continuidad de una línea de inversión que la compañía consolida dentro de su cartera fotovoltaica y su posición como firma especializada en conectar capital privado con proyectos de infraestructura energética gestionados de forma profesional.
Ingresos mensuales y salida en el año 5: una estructura cada vez más reconocible
El elemento común de los tres portfolios Short-Term lanzados por Crowmie es la combinación de ingresos mensuales y evento de salida a cinco años. En todos estos vehículos, la fuente principal de ingresos procede de un contrato de renting a precio fijo con Visalia, compañía con más de 160.000 clientes y un EBITDA de 24,1 millones de euros, lo que aporta visibilidad a los flujos previstos.
Además de los ingresos mensuales, la estructura contempla una venta del activo en el año 5, una vez estabilizados los flujos y reducido el riesgo operativo. Esta estrategia responde a una lógica habitual en infraestructuras energéticas: desarrollar, operar y estabilizar activos para su posterior transmisión a inversores institucionales, permitiendo recuperar el capital pendiente y, potencialmente, generar valor adicional en la salida.
De forma complementaria, los inversores pueden traspasar sus participaciones en el mercado interno de la plataforma, sujeto a la existencia de contraparte.
Crowmie consolida una línea de portfolios solares con lógica institucional
Con Portfolio Short-Term 1, 2 y Portfolio Short-Term 3 cerrados, Crowmie consolida una línea de proyectos fotovoltaicos diseñada para combinar activos reales, diversificación, ingresos periódicos y un horizonte temporal más acotado que otros vehículos de infraestructura.
“Los portfolios Short-Term responden a una evolución clara del inversor: busca activos comprensibles, con flujos visibles y estructuras que incorporen desde el inicio una lógica de salida. Para nosotros, este modelo es una forma de acercar la inversión en infraestructura energética con mayor claridad, método y alineación con el ciclo real del activo”, señala Fernando Dávila, CEO y cofundador de Crowmie.
La evolución de estos vehículos refuerza la estrategia de Crowmie de ampliar el acceso a proyectos de infraestructura energética con estructuras cada vez más reconocibles para el inversor, en un contexto en el que los activos reales ganan peso dentro de las carteras y la transición energética continúa demandando nuevas fuentes de capital privado.
Sobre Crowmie
Crowmie es una firma de inversión especializada en activos de infraestructura energética que democratiza el acceso a un sector hasta ahora reservado a grandes fondos. A través de su plataforma, tanto inversores particulares como institucionales pueden participar en proyectos de generación fotovoltaica y de almacenamiento energético en España y Europa, con estructuras diseñadas para generar rentabilidad estable y liquidez a largo plazo. Trabajando de la mano de promotores, operadores energéticos y socios estratégicos del sector, Crowmie gestiona cada proyecto de forma integral —desde la selección y el análisis hasta la operación y el seguimiento— con transparencia total hacia el inversor. Como parte del ecosistema de la transición energética, su modelo combina impacto ambiental real con retorno financiero sólido.
